
La función de las venas consiste en retornar la sangre al corazón para ser nuevamente impulsada y oxigenada para irrigar los tejidos a través de las arterias. Dado que la sangre debe transportarse por las venas, en contra de la gravedad, es decir de las extremidades hacia el corazón, están provistas de unas válvulas que impiden que la sangre se devuelva.
En los pacientes que presentan la enfermedad estas válvulas son insuficientes, permitiendo que la sangre regrese y se acumule incrementando la presión en las paredes de los vasos lo que termina produciendo su dilatación y transformación en una vena várice.
Factores como el sobrepeso, el embarazo, el sedentarismo o permanecer de pie o sentado por tiempo prolongado pueden incrementar la aparición de várices; pero generalmente hay un factor de base que es la tendencia genética del paciente para desarrollar la enfermedad.
La enfermedad varicosa o insuficiencia venosa crónica se manifiesta con la dilatación patológica de las venas y se presenta con mayor frecuencia en los miembros inferiores.
Los síntomas más frecuentes en los miembros inferiores son el cansancio, dolor, inflamación, pesadez, prurito y calambres. En estados avanzados pueden haber cambios en la piel con pigmentación y atrofia que puede evolucionar hasta una úlcera varicosa.
Debido a que la insuficiencia venosa no solo cosiste en la aparición de várices sino que se acompaña de síntomas severos que pueden llegar a ser incapacitantes, este problema no puede ser considerado como algo puramente “estético” sino como un problema médico que requiere de atención y tratamiento por profesionales capacitados en los métodos quirúrgicos y no quirúrgicos existentes para tal efecto.
En la actualidad, afortunadamente, la enfermedad varicosa puede ser controlada exitosamente con métodos no quirúrgicos en su mayoría, e incluso complicaciones que surgen a largo plazo como las úlceras también pueden ser tratadas con bastante éxito aunque en estos casos se requiere de mas tiempo y el tratamiento puede ser mas costoso, por lo que es muy recomendable consultar oportunamente para evitar complicaciones que pueden incrementar los costos en el tratamiento ademas del deterioro en la calidad de vida del paciente.
En la Clínica de Venas Dr. Valderrama, contamos con todos los métodos existentes en la actualidad para ofrecer tratamiento no quirúrgico o mínimante invasivo, en intervenciones completamente ambulatorias, con muy bajo riesgo y sin incapacidad.